Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

martes, 30 de octubre de 2012

El temperamento de los bebés y como influyen los padres en él






El temperamento es el modo que tiene cada persona de aproximarse y reaccionar antes las situaciones y las personas. El temperamento básico es innato, y es frecuente que las respuestas emocionales de los bebés persistan durante años. Sin embargo, el temperamento también puede verse afectado por el ambiente. Los hijos de madres deprimidas se vuelven tristes, ignoran a la gente o muestran poco interés por explorar. Los bebés cuyas madres los rechazan, maltratan o descuidan, suelen tener perturbaciones emocionales. Hechos poco usuales o el comportamiento de los padres pueden cambiar el temperamento de un niño.

Según su temperamento, los niños se han clasificado en tres patrones:

Niños fáciles: Constituyen el 40% de los bebés. Se trata de niños que por lo general están felices, mantienen un ritmo regular en su funcionamiento biológico (por ejemplo, en el ritmo de sueño) y aceptan nuevas experiencias de forma natural. Sonríen ante los extraños, se adaptan con facilidad a las nuevas situaciones, y aceptan las frustraciones con poco fastidio.

Niños difíciles: Son el 10 %. Se trata de niños irritables y difíciles de complacer, irregulares en sus ritmos biológicos. Sus emociones son intensas. Aceptan nuevos alimentos con lentitud y se adaptan con lentitud a nuevas situaciones. Son desconfiados ante los extraños. Reaccionan ante la frustración con pataletas

Niños difíciles de entusiasmar: Constituyen el 15%. Son niños que reaccionan en un punto medio y se adaptan con lentitud. Sus reacciones emocionales, tanto positivas, como negativas, son moderadas. Su respuesta ante nuevas situaciones es moderadamente negativa y se adaptan poco a poco.

 El resto, un 35% de los niños, no se ajustan a ninguno de estos patrones sino que muestran características de uno u otro. Por ejemplo, un niño puede ser regular en sus ritmos biológicos, pero mostrar temor antes personas y situaciones nuevas. Otro puede reaccionar con pataletas antes las frustraciones, pero adaptarse con rapidez a las nuevas situaciones o personas


La influencia de los padres y madres en el temperamento de sus hijos



Los niños responden a la manera como los tratan sus padres. Las madres que se sienten infelices por estar desempleadas o por estar todo el tiempo en casa o por cualquier otro motivo tienen más probabilidades de mostrarse intolerantes y de desaprobar o rechazar el comportamiento de sus hijos; y a su vez, los niños rechazados tienen más posibilidades de convertirse en niños difíciles.

Los padres también pueden influir en sus hijos para bien. En un estudio se vio cómo los bebés que a los tres meses habían llorado mucho y se habían relacionado con sus madres de forma negativa, sonreían y estaban bien ajustados a los nueve meses. Este cambio fue debido a que ambos padres eran psicológicamente equilibrados, tenían un buen matrimonio, un alto nivel de autoestima y relaciones armoniosas con sus bebés (Belsky, Fish e Isabella, 1991).

Cerca de un tercio de los niños puede presentar problemas de comportamiento en algún momento. La mayoría son leves y se manifiestan entre los 3 y los 5 años, habiéndose superado en la adolescencia.  
Los tres tipos de temperamento pueden presentar problemas, e incluso los niños fáciles pueden tener problemas emocionales en situaciones de mucho estrés. Los problemas suelen aparecer cuando el ambiente actúa en dirección contraria al temperamento básico del niño. Por ejemplo, cuando se espera que un niño muy activo permanezca sentado mucho tiempo, o cuando a un niño difícil de entusiasmar se le presiona para que se ajuste a muchas situaciones y personas nuevas.

Por este motivo, es importante que los padres conozcan el temperamento de sus hijos y se adapten a él. Si los padres aceptan el temperamento básico de sus hijos en vez de intentar hacerlos cambiar para que sean como ellos desean, tendrán una relación más sana con sus hijos y los ayudarán a desarrollarse de un modo más equilibrado y con menos problemas.

Por ejemplo, los padres de un bebe que funciona en ritmos determinados, pueden utilizar un horario para la alimentación permitiendo que el bebé establezca su propio ritmo. Los padres de un bebé irregular, pueden permitirle tener un horario más flexible. Si tienen un bebé difícil de entusiasmar pueden darle tiempo para adaptarse a nuevas situaciones poco a poco y pedirle a los profesores que hagan lo mismo.

Un niño activo necesitará límites claros, firmes y estables. Un niño que no se adapta a los cambios con facilidad, puede necesitar ser preparado con antelación para dicho cambio. Y un niño dócil y fácil de de manejar puede necesitar ser estimulado.

Cuando los padres reconocen y aceptan que su hijo actúa de un modo determinado no por perezoso o torpe sino debido a su temperamento innato, tendrán menos probabilidades de sentirse ansiosos, frustrados o culpables o de mostrarse enfadados o impacientes y podrán centrarse en ayudar a sacar el mejor partido del temperamento de su hijo, comportándose de acuerdo con dicho temperamento.

Fuente: cepvi.com



viernes, 19 de octubre de 2012

La alimentación del bebé a partir de los 4-6 meses

  1. Empieza a ofrecerle otros alimentos a partir de los seis meses, más o menos. La OMS recomienda alimentar a los bebés exclusivamente con leche materna hasta esa edad.
  2. Conviene ofrecerle los nuevos alimentos de uno en uno, con varios días de separación y en pequeña cantidad. Así, en caso de que sufra una reacción alérgica, será más fácil saber qué se la ha causado. Además, facilitamos al niño que se acostumbre a los sabores nuevos.
  3. Hay que ofrecer los nuevos alimentos después del pecho. La leche materna es el alimento más nutritivo para el bebé, el principal objetivo de la alimentación complementaria es que se vaya acostumbrando a la comida de los adultos.
  4. No se debe forzar nunca al niño a comer.
  5. No le des huevos, pescado y leche de vaca y derivados hasta el año, sobre todo si el niño tiene antecedentes de alergia.
  6. El orden de introducción de los alimentos, la forma de preparación, la cantidad y la hora del día es indiferente.
  7. Por lógica, dale la comida en la forma que a ti te sea más cómoda.
  8. Ofrécele lo mismo que tú comes, porque el objetivo es que se acostumbre a la comida normal.
  9. Muchos niños no aceptan sólidos a los seis meses, toman exclusivamente pecho hasta los ocho o los diez meses o más. Muchos niños prefieren no comer nada cuando su madre está trabajando, y cuando ella vuelve toman pecho a demanda.
 Fuente: serpadres.es

jueves, 11 de octubre de 2012

6 MESES


Como pasa el tiempo...siento mucho no teneros mas actualizad@s.
Cuando dicen que un niño en casa te cambia la vida es totalmente cierto...
Estando embarazada lo escuchaba y pensaba que exageraban, pero os aseguro que no. En mi caso, al menos, ocupa la mayor parte de mi tiempo y cambian tus prioridades. Vaya si cambian...si antes iba a un centro comercial, no volvía sin haber mirado cosas para mí (ropa, maquillaje etc), ahora todo lo que miro es directamente para él. Y lo hago encantada...
Antes me pegaba largas duchas o baños, me recreaba arreglándome para salir...ahora me ducho deprisa y corriendo, sin tiempo de cremitas y regodeo para poder atenderle, y disfrutar de los primeros juegos o dedicar mas tiempo a su baño. Con esto os quiero decir, que si todavía no tenéis niños o esperáis un bebé aprovechar al máximo esa etapa también, y disfrutar de la pareja y de vosotras mismas.
Y ahora toca hablar del peque y mi experiencia en estos dos meses:
Continúo con la lactancia materna a pesar de haber empezado a trabajar. ¡El sacaleches es todo un invento! Además de mi leche, hemos empezado a introducir la fruta y los cereales (primero sin gluten y ahora ya con gluten). La cuchara al principio le costó algo, pero ahora lo lleva mejor. Con la papilla de frutas ponía unas caras de asco...pero ahora le añado galleta y parece que le gusta más. Lo próximo que probaremos serán los purés. Primero la verdura y luego la carne. Actualmente los pediatras te dejan bastante libertad y no son tan estrictos en cuanto al orden de introducirlos. En mi caso, me han recomendado que elija yo en función de como vea al niño, que probar primero. Eso sí, de un alimento en uno para saber si tiene alergia a algo, y poder saber cuál es. Si das todo a la vez, no sabes cuál ha producido la alergia o intolerancia.
Con respecto a su desarrollo, va avanzando muy deprisa y sin apenas darme cuenta. Aguanta mas tiempo boca abajo con su cuello estirado. Voltea de boca abajo a boca arriba, pero al revés todavía le cuesta sin ayuda. Agarra los juguetes con sus manitas y las mira, para rápidamente llevarlas a su boca.
Sonríe mucho, y duerme estupendamente. Siesta por la mañana, a media mañana, por la tarde y luego ya duerme del tirón casi 7 horas. Hace muchos ruiditos y parece hasta que te entiende, o que quiere decirte algo en su lenguaje. Me encanta escucharle...
Y los dientes todavía no han aparecido. Le deben molestar las encías porque se lleva su mano rabioso a la boca con mucha fuerza y si pilla la tuya, lo único que quiere es morderla. Tiene babitas y está irritable sobretodo por la tarde, así que yo creo que le falta poco para que aparezcan, ya os contaré.
Ha empezado la guardería y por ahora se adapta bien, estamos muy contentos.
¡¡Hasta pronto!!
Large Grey Polka Dot Pointer