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lunes, 18 de noviembre de 2013

¡Mamá pis! La transición del pañal al orinal...

¡Hola de nuevo!

Mi hijo ha cumplido 19 meses y junto a la guarde, como ya os comenté, hemos empezado el proyecto “¡Adiós al pañal!”.
Es pronto todavía, y en esta primera etapa solo hay una puesta en contacto con “su amigo el orinal”. Ya os iré contando novedades… Por ahora se sienta un par de veces al día y entiende que ahí se hace pipí. Pero no lo pide, ni lo hace casi nunca, y en muchas ocasiones quiere levantar el culete nada más sentarse. Tenemos que entretenerle contando cuentos o enseñándole cosas. En la guarde, ve a sus amiguitos alrededor sentados también y es más fácil…Yo uso este del IKEA: barato, práctico y cómodo.


Aquí van unos consejillos que espero nos ayuden a tod@s.

¿Cuando es el momento adecuado para quitar el pañal?


Depende del niño, aunque en términos generales, una edad recomendada para empezar con este proceso es cerca de los dos años y medio o tres años. La capacidad de controlar esfínteres se adquiere con el desarrollo y para adquirirla se tienen que haber adquirido otras antes: que el cerebro capte las señales de que la vejiga está llena y que se pueda controlar el vaciado voluntariamente. Es decir, el niño lo logrará cuando esté preparado, no cuando sus papás o profesores quieran que lo esté. La madurez no sólo tiene que ser física, también se necesita que el niño o la niña esté maduro emocionalmente. A veces, los padres han hecho todo correctamente, pero su hijo no lo logra porque no puede controlar los músculos pélvicos. También hay niños que se lo quieren quitar muy pronto porque ven a sus hermanos mayores usar el inodoro, y otros que saben que es más cómodo usar el pañal y no quieren dejarlo. Si tiene que entrar al colegio en septiembre, se puede intentar en verano, pero sabiendo que puede resultar, o puede que no.

¿Qué señales nos indican que un niño está listo para dejar el pañal?

- Se da cuenta solo de que ha mojado el pañal.
- Sabe reconocer cuándo tiene ganas de orinar o hacer caca.
- Puede decir las palabras “pipí”, “caca” o referirse a ello de alguna manera.
- Es capaz de bajarse solo la ropa para ir al baño.
- Es capaz de pasar más tiempo con el pañal seco (por ejemplo 3 horas).
- Se siente incómodo cuando el pañal está mojado, incluso se lo quita.
- Entiende y es capaz de obedecer instrucciones sencillas.
- Se muestra interesado por hacer pis solo o por cómo otros hacen pipí y caca.


RESUMEN DE PASOS A SEGUIR
  • Primer paso: Identifica las señales de que tu niño está listo
  • Segundo paso: Compra el equipo necesario
  • Tercer paso: Crea una rutina para tu niño
  • Cuarto paso: Dile adiós al pañal
  • Quinto paso: Muéstrale cómo se hace
  • Sexto paso: Explícale el proceso
  • Séptimo paso: Motívalo a ser independiente
  • Octavo paso: Compra pantaloncitos de entrenamiento
  • Noveno paso: Acepta sus “accidentes” con buen humor
  • Décimo paso: Comienza el entrenamiento nocturno
  • Onceavo paso: Celébralo, ¡lo has conseguido!

 

Primer paso: Identifica las señales de que tu niño está listo


Algunos niños están listos para empezar el proceso de retirada del pañal a los 18 meses de edad, pero hay otros que no demuestran el más mínimo interés hasta que tienen 3 años o más.
Lo importante es observar si tu hijo empieza a mostrar ciertas señales de que ya está listo para aprender a ir al baño solito.
Recuerda también que algo que te haya ido muy bien con tu primer hijo podría no funcionar con el segundo. Lo bueno es que los hijos que vienen después suelen aprender con mayor rapidez que los primogénitos, aunque los niños suelen tardar más que las niñas.
Piensa también en otros factores aparte del nivel de desarrollo y preparación de tu hijo. Si en este momento tu pequeño está pasando por un gran cambio en su vida, como ir a una nueva escuela o guardería, o la llegada de un hermanito, es muy probable que el proceso de retirada del pañal se vuelva más difícil, y lo ideal sería posponerlo hasta que la situación se estabilice.
Tampoco tiene sentido empezar a enseñar a tu niño en un momento en que no puedas dedicarle el tiempo, la paciencia y el buen humor necesarios. Si estás ocupadísima renovando la casa, o sufres náuseas debido a un nuevo embarazo, éste seguramente no es el momento de quitarle el pañal a tu hijo. Lo mejor es esperar un par de semanas, o meses, hasta que las cosas estén más tranquilas.
Igualmente, si estás fuera de tu entorno habitual, de vacaciones o pasando una temporada en casa de un familiar, lo mejor es esperar. Los inevitables accidentes pueden causar tensiones en casa ajena y tu hijo se sentirá menos cómodo que en su propio hogar.

 

Segundo paso: Compra el equipo necesario

Invierte en un buen orinal o en un asiento especial que se acopla al inodoro de tu baño. Puedes pedirle a tu pequeño que te ayude a escoger el orinal. Cuando lo lleves a casa, escribe en él su nombre y déjalo que lo decore con pegatinas o que juegue con él.


 

Tercer paso: Crea una rutina para tu niño

Para empezar, haz que tu niño se siente completamente vestido en su orinal una vez al día, después de desayunar, antes de bañarse o cuando normalmente suele hacer caca o pipí. Así se irá acostumbrando al orinal y empezará a aceptarlo como parte de su rutina diaria.
Pon el orinal en un lugar accesible y conveniente. Como es portátil, puedes llevarlo al jardín o al cuarto donde suele jugar el niño.
Si no se quiere sentar, no te preocupes. No debes forzarlo, ni obligarle a permanecer sentado. Y, sobre todo, no insistas demasiado si lo notas aprensivo. Si esto ocurre, lo mejor es guardar su orinal o por lo menos dejarlo a un lado por algunas semanas o un mes, y luego volver a intentarlo.

 

Cuarto paso: Dile adiós al pañal

Una vez que tu niño ya esté plenamente acostumbrado a sentarse vestido en su orinal, el siguiente paso es lograr que lo haga sin el pañal.
Ésta es la etapa en que empezarás a explicarle que así lo hacen mami y papi (y los hermanitos que tenga) todos los días. O sea, explícale que cuando ya eres mayor te quitas la ropa antes de hacer pipí o caca.
Si el niño hace algo en el orinal, muy bien, pero no se lo exijas ni insistas demasiado. Recuerda que es importante esperar a que tu niño muestre señales de que está interesado en ir al baño solito.

 

Quinto paso: Muéstrale cómo se hace

Los niños aprenden imitando a los adultos, por lo tanto la manera más natural de que aprendan a usar el inodoro es viéndote hacerlo.


Cuando le estés mostrando a tu niño o niña cómo se usa el inodoro, es bueno que le vayas explicando lo que estás haciendo, le enseñes lo que has "producido", y le muestres que al final te limpias, te vistes, tiras de la cadena y te lavas las manos.
Si hay un hermanito o hermanita mayor que ya sabe usar el baño, él o ella también le pueden hacer una demostración al pequeño. Los niños ponen mucha atención cuando los "maestros" tienen casi la misma edad que ellos.


 

Sexto paso: Explícale el proceso

Enséñale a tu hijo la conexión entre la caca y el inodoro. La próxima vez que ensucie el pañal, llévalo a su orinal, siéntalo y luego vacía el pañal en su orinal por debajo de él. Esto le ayudará a asociar el acto de sentarse en el orinal y hacer popó.
Vacía el contenido de su orinal en el inodoro y permítele que tire de la cadena si quiere (pero no insistas si notas que le da miedo), para que vea adónde va su caquita. Enséñale a vestirse y lavarse las manos al final.

 

Séptimo paso: Motívalo a ser independiente

Motiva a tu niño a usar su orinal siempre que tenga ganas de hacerlo. SI necesita ayuda para subir y bajar sus pantalones o ropa interior, asegúrate que sepa que te lo puede pedir a ti, y que tú lo llevarás al baño cuando quiera.
Si puedes, permítele que de vez en cuando circule por la casa sin pañales y mantén su orinal a la mano. Cuanto más tiempo lo dejes sin pañal, más rápido aprenderá, aunque tú tendrás que estar dispuesta a limpiar algunos charquitos. Dile que puede usar su orinal cuando quiera, y de vez en cuando recuérdale que está ahí para cuando lo necesite.
A veces los niños no permanecen sentados el tiempo suficiente para lograr relajarse y hacer del baño. Calmadamente, procura motivarlo a que se quede sentado por al menos un minuto. Te será más fácil lograrlo si le haces compañía, hablándole o leyéndole un libro.
Elogia a tu niño cada vez que haga sus necesidades en el orinal. Así empezará a darse cuenta de que usar correctamente el orinal es un logro. Pero a la vez que es importante halagarlo, procura no exagerar, y evita transformar cada ida al baño en un gran acontecimiento, de lo contrario tu niño empezará a ponerse nervioso o avergonzarse ante tanta atención.

 

Octavo paso: Compra pantalones de entrenamiento

Puede que te sirvan de ayuda los pantaloncitos de entrenamiento (son ropa interior infantil con una protección extra absorbente, o pañales desechables que se suben y bajan como la ropa interior), ya que permiten que tu hijo se los quite y se los ponga él solito.  Cuando tu hijo empiece a usar el orinal de forma consistente, puedes pasar a la ropa interior normal. A algunos niños les motiva mucho usar calzoncillos con sus personajes favoritos.

 

Noveno paso: Acepta sus “accidentes” con buen humor

No hay niño que domine completamente el arte de ir al baño solito sin antes tener una serie de pequeños "accidentes". Cuando esto ocurra, no debes enfadarte con tu niño ni castigarlo; recuerda que hasta hace muy poquito tiempo tu hijito aún no había desarrollado completamente sus músculos, y por lo tanto no tenía el control necesario para lograr contener la orina o las deposiciones.
Con el tiempo, tu pequeño se volverá muy competente, pero mientras esté aprendiendo, lo mejor que puedes hacer es limpiarlo tranquilamente cuando se le escape el pipí o la caca y sugerirle que la próxima vez trate de usar su orinal.

 

Décimo paso: Comienza el entrenamiento nocturno

Aunque tu hijo se mantenga limpio y seco durante todo el día, puede que pasen varios meses, o incluso años, hasta que logre controlar sus necesidades durante la noche, o sea que aún no te deshagas de sus pañales. A esta edad, su organismo no ha madurado lo suficiente para lograr despertarlo siempre que necesite hacer pipí.
Para ayudarle a mantenerse sequito, no le permitas beber demasiado líquido antes de acostarse y recuérdale que si se despierta en el medio de la noche, te puede llamar para que le ayudes a ir al baño. Otra cosa que puedes hacer es colocar su orinal al lado de la cama por si quiere usarlo.
Una vez que tu niño haya despertado completamente seco cinco noches seguidas, habrá llegado la hora de empezar el entrenamiento nocturno. Cubre el colchón con un plástico o una protección impermeable por debajo de la sábana, y acuesta a tu hijo sin pañales. Si tu pequeño no parece aprender cómo aguantar la noche sequito, vuelve a ponerle pañales por las noches e intenta quitárselos otra vez al cabo de unos meses.

 

Onceavo paso: Celébralo, ¡lo has conseguido!

 

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Maternidadypsicología

Fuente: babycenter; El Pais.com

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